El minimalismo en diseño nunca se fue

El diseño minimalista es tendencia y se usa con fuerza, de nuevo, desde hace unos años. ¿Pero de verdad dejó de usarse? En este post hablaremos de por qué nunca se fué y de las ventajas que ofrece.

Hace unas semanas una compañera de ecosistema me preguntaba por la vuelta al minimalismo y me comentaba que sería ideal escribir sobre la relación del mismo con el diseño. Y aquí estoy para decir que, realmente, el minimalismo jamás se fué de vacaciones.

Lo primero que debemos hacer es definir un contexto. ¿Qué es el minimalismo?

El minimalismo, definiéndolo de manera muy superficial, es la línea artística que aboga por reducir a lo esencial la obra, despojándola de elementos sobrantes. Simplicarlo todo a lo mínimo. El minimalismo es un concepto visual que nunca pasa de moda. Ha existido durante 60 años y sigue siendo relevante hoy en día. La idea principal en el diseño minimalista es decir más mostrando menos. El diseño minimalista es limpio, nítido e intemporal. Objetos innecesarios y florituras se dejan en la mesa de dibujo. Sólo se incluye lo absolutamente necesario para transmitir el mensaje.

La mayoría de los diseños minimalistas incluyen mucho espacio blanco o vacío. Aunque el blanco es el color preferido para la mayoría de los diseños minimalistas, eso no significa que no se puedan utilizar otros colores. El espacio en blanco puede ser reemplazado por espacio en negro o azul, siempre y cuando los otros elementos sean mínimos.

El minimalismo comenzó como un movimiento que finalmente influyó en todo tipo de arte y diseño. El minimalismo afectaba no sólo a las bellas artes y al diseño gráfico, sino también a la moda, la arquitectura, el diseño de interiores y mucho más. Hoy en día, el minimalismo es bastante evidente en el diseño web y los esquemas de marca.

 

Este movimiento surge en Estados Unidos a comienzos de la década de 1960, como reacción contra el predominio de las corrientes realistas y el arte pop por parte de museos y coleccionistas. Esta tendencia supuso la última etapa del reduccionismo propuesto en su día por Kazimir Malévich, por los constructivistas rusos y por el movimiento artístico De Stijl.

Características:

  • Abstracción.
  • Concentración.
  • Desmaterialización.
  • Economía de lenguaje y medios.
  • Geometría elemental rectilínea.
  • Orden.
  • Purismo estructural y funcional.
  • Precisión en los acabados.
  • Reducción y síntesis.
  • Sencillez.

¿Cómo afecta el minimalismo al diseño?

El minimalismo, evidentemente, también se usa en diseño siendo muy influenciado por el diseño tradicional japonés, por la arquitectura y, en mayor medida, por los trabajos de los artistas de De Stijl.  Son estos quienes contribuyen a la corriente que dice que las ideas que se pueden expresar mediante el uso de elementos básicos tales como líneas y planos organizados de una manera singular.

Observando ésto y las características anteriormente descritas vemos como todas y cada una de ellas son fundamentos básicos y atemporales de diseño.  ya bien sea por iconografía, por economía de medios o por simple creatividad, la vuelta a la sigularidad de lo básico es útil en diseño para diferenciar unas representaciones de otras. De hacerlas únicas.

Este minimalismo tiene una relación muy íntima con las bases de la Escuela Suiza. Los inicios de esta se remontan al De Stijil, a la Bauhaus y al diseño tipográfico de los años 20 y 30.  Son los diseñadores suizos Josh Krlos, Théo Ballmer y Max Bill, estudiantes de Bauhaus, los que crearon el vínculo entre el inicio del constructivismo en el diseño gráfico y la Escuela Suiza.

La Escuela Suiza, que es la vuelta de tuerca que define el diseño gráfico actual, por oposición o por acuerdo.

La unidad en el diseño, lograda usando compisiciones estudiadamente asimétricas, asi como el uso meticuloso de una retícula tipográfica y una cuadrícula matemática son algunas de las bases del estilo de la Escuela suiza. Ésto redundaba en una representación de la información, que se basaba en la claridad, la legibilidad y la objetividad. La funcionalidad formaba parte esencial del estilo de la escuela suiza. Esta utilizad hacia que los diseñadores de este estilo definieran el diseño como labor socialmente útil e importante, y dejaban de lado la expresión artística y personal, y bucaban una solución más científica y universal.

Atendiendo a esto vemos que el diseño minimalista, en mayor o menor medida, siempre ha estado presente. Sus fundamentos son básicos en el diseño actual.

¿Cuándo echamos de menos el minimalismo en diseño?

Empezamos a echar de menos el minimalismo tras ver como aprendices de diseñador se apropiaban el término para presentar un trabajo y obra con escasa o ninguna riqueza conceptual. la caida en desgracia del término para el granpúblico hizo que, por contraposición, el una suerte de barroquismo útil se hiciera presente. Vemos texturas recargadas, pinceladas, patrones excesivos y «realidad» sin filtro. En buena parte de los 90 y los 2000 el diseño y la sociedad se llenaron de superficialidad y glitter. Un hijo de estos tiempos es el skeumorfismo que «parió» Apple:  es una técnica de diseño en la que un objeto derivado mantiene decoración y formas que eran necesarias y estaban presentes en los objetos originales. Una interfaz de una biblioteca con texturas de madera, una app de micrófono donde su interfaz es la fotografía de un micrófono, etc… la abstracción y la conceptualización minimalistas se dejan a un lado.

¿Cuándo a vuelto el minimalismo en diseño?

Realmente nunca se fue. Sólo esperaba pacientemente que la gente se acordara de él. Son varios los factores que confluyen para que el diseño minimalista tenga, de nuevo, un halo de calidad y de buen uso. Por un lado tenemos el exorbitante crecimiento de la realidad digital. De ordenadores de escritorio hemos pasado a interfaces y contenido en móviles. Éste, evidentemente, debe ser claro, conciso para los usuarios (debemos tener en cuenta tamaños de pantalla, resolución, etc…)  y diferenciador (todo el mundo tiene web, app, etc…) para con la competencia. Por otro lado tenemos la crisis económica. Dentro de ese contexto económico surgen corrientes en diseño que abogan por una vuelta a los orígenes. Mas humildes, contención en los materiales y este lleva a una contención en el diseño: Nada superficial se hace presente. Formas y colores dan un vuelco a volvemos a los básicos.

Esta necesidad de destacar y posicionar a las marcas y su comunicación por encima de otras, con recursos mas contenidos, dentro de una competencia feroz, ha hecho que los diseños sean más contundentes en cuanto a su mensaje y menos centrados en lo accesorio y en lo decorativo. Esto es diseño.

El diseño es una herramienta que soluciona problemas, quitando lo trivial, y en todo caso, añadiendo elementos que cumpan la función de enriquecer sin distorsionar la principal encomienda de comunicar. Podríamos decir, con poco miedo a equivocarnos que el minimalismo es parte esencial del buen diseño actual, como lo era en la Escuela Suiza.

 

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